EL ASUNTO "SMOKESCREEN"

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zafiret
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EL ASUNTO "SMOKESCREEN"

Mensaje por zafiret » 16 Mar 2019, 10:30

CAPITULO DIECISIETE

Martina Vandezande llegó al puerto de Marsella. Llevaba en la mano la media página que había arrancado de su agenda con unos números anotados. Pasó directamente a la zona de los tinglados y los recorrió uno a uno. Finalmente se detuvo.
-… diez, once, doce y… tinglado número trece. Aquí es. A ver… 136-057-012… Fila 57, columna 12…
Eran enormes, diez veces más grandes que los del puerto de Amberes. Pero sabía perfectamente adónde tenía que dirigirse. Recorrió los pasillos que formaban los propios contenedores, contando cada fila y cada columna. Al final llegó al sitio indicado.
-¡Este es! Contenedor 136.
Los contenedores metálicos estaban apilados en tres alturas. Por suerte, el número 136 estaba en el nivel inferior, a ras de suelo. Estaba cerrado con un candado de seguridad pero al tratarse de un contenedor propiedad de la Galería Fourcart le habían dado la llave maestra. Lo abrió y entró. Estaba lleno de cajas de madera. Abrió una y encontró esculturas Arte-Alfa de Ramo Nash. Abrió otra y encontró unos cuadros modernistas para la próxima exposición de la galería. De repente guardó silencio. Se escuchaban golpes lejanos y le pareció oír una voz apagada. Fue acercándose una a una al resto de cajas. Al fondo había una bastante más estrecha que el resto. Indudablemente, los golpes provenían de allí. En el suelo había una palanquilla. La cogió e hizo saltar la tapa de la caja. Escuchaba gritos de socorro. Dentro había una especie de ataúd. Estaba envuelto con una cadena cerrada con un candado. Con la misma palanquilla hizo saltar el candado y el cierre del ataúd. La puerta se abrió de golpe y por fin pudo incorporarse. Estaba sudado, agotado. Cogió aire con fuerza y respiró hondo. Martina lo abrazó para que no cayera de nuevo.
-Tranquilo, ya está a salvo.
-¿Quién… es… usted?
-Me llamo Martina Vandezande. Y usted, ¿cómo se llama?
Comenzó a toser repetidamente.
-Tin…tín, me… llamo Tintín.
Intentó levantarse pero las fuerzas no le respondían. Estaba muy pálido y aunque no presentaba una delgadez exagerada sí que tenía todos los músculos flácidos.
-Yo… No puedo…
-Quédese aquí, debo avisar al teniente Bellier.
-¡No se… vaya! Por favor… sáqueme de… aquí.
Le ayudó a salir del ataúd tumbándolo hacia un lado. Todavía no sentía las piernas y Martina Vandezande le dejó acostado boca arriba sobre la tapa de madera de la caja. Buscó con la mirada y vio una pila de mantas en un rincón. Cogió un par de ellas y le puso una bajo la cabeza y le echó otra por encima.
-Volveré en cinco minutos, debo avisar para que vengan a buscarnos.
Se fue corriendo entre los contenedores y volvió a los pocos minutos. Llevaba una botella de agua. Cuando llegó hasta Tintín lo encontró tiritando. Se mojó la parte inferior de su jersey y le humedeció los labios. Estaba deshidratado. Cogió un par de mantas más y se las puso por encima. Se acostó a su lado y le cogió la mano. Seguía tiritando, pero notar a alguien a su lado hizo que comenzara a relajarse. A los pocos minutos había dejado de temblar.
-Me ha… salvado… la vida, Martina. Gra… gracias.
-No hay de qué. Cuando Bellier me dio esos números sin sentido no comprendí lo que significaban. Pero cuando recordé el contenedor en Amberes… ¡me vino todo a la cabeza!
-¿Qué día… es hoy?
-Veinte de marzo.
-Veinte de… marzo… El último re… recuerdo que tengo fue del… tres de marzo… Hablé con Hernández y… y…
Cerró los ojos unos segundos. Martina creía que se iba a desmayar.
-No deje de hablar, dígame algo… Habló con Hernández y…
-… y Fernández… para que acudiera a… Bruselas… A partir de ahí todo está… confuso… ¿Y Milú?
-¿Milú? ¿Quién es Milú? ¿Su mujer? ¿Su novia?...
-Mi perrito…
-Ah, su perrito. No sé nada.
-Milú…
Dejo caer la cabeza hacia un lado y una lágrima resbaló por su mejilla. A lo lejos comenzó a oírse una sirena.
-Ya vienen a por nosotros, el teniente Bellier ha llamado a una ambulancia para que le lleve al hospital.
-Me cuesta res… pi… rar… Se me… nubla la… vis…
Tintín perdió el conocimiento. Martina tenía los ojos llorosos, aquel joven se estaba yendo sin que ella pudiera hacer nada para impedirlo. Entonces escuchó cómo la ambulancia entraba en el tinglado número 13. Salió corriendo a recibirles y les indicó el camino más rápido para llegar hasta Tintín. Cuatro enfermeros le siguieron corriendo con una camilla, pasando con dificultad entre los pasillos de contenedores. Llegaron hasta él. Apenas tenía fuerzas para respirar. Martina Vandezande no pudo ni siquiera acercarse, se quedó a diez metros de distancia observando desde allí, llorando sin consuelo. Se quitó las gafas y se secó las lágrimas.
-Rápido, oxígeno.
-Subámoslo a la camilla. Uno, dos… ¡tres!
-Un collarín. Pónganle una vía, necesita suero…
-Tiene el pulso muy débil…
-Venga, aguanta…
-Lo perdemos… Hay que llevarlo al vehículo, necesitamos el electro shock. Rápido.
Empezaron a correr con la camilla, pasaron junto a Martina Vandezande y se perdieron entre los contenedores. Los gritos desesperados de los enfermeros retumbaban en todo el tinglado. Martina apoyó la espalda en un contenedor y se dejó resbalar lentamente hasta quedar sentada en el suelo con la cabeza entre las rodillas.
Minutos después llegó el teniente Bellier. Escuchó cómo la llamaba y se incorporó para responder.
-¡Señorita Vandezande! ¡¡Martina!!
-¡Estoy aquí!
Bellier llegó corriendo y se encontró con el panorama. El ataúd dentro del cajón de madera volcado en el suelo, las mantas tiradas, la tapa del cajón también en el suelo…
Se acercó al lugar en el que estaba Martina Vandezande y le ayudó a levantarse. Estaba temblando. Recogió una manta del suelo, se la echó por los hombros y se dirigieron hacia la salida del tinglado. De repente, Martina se detuvo en seco. Recordó algo que había ignorado en un principio, algo que vio cuando abrió la caja de madera.
-Un momento…
Se quitó la manta de encima y volvió corriendo sobre sus pasos, seguida por el teniente. Se acercó al lugar en el que instantes antes había estado acostado Tintín, se arrodilló, quitó la manta de encima y le dio la vuelta a la tapa de madera.
-Teniente… Venga, mire esto…
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Re: OBJETIVO: RASTAPOPOULOS 2 (Provisional)

Mensaje por Bigtwin1000 » 16 Mar 2019, 11:36

aplausos_

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EL ASUNTO "SMOKESCREEN"

Mensaje por zafiret » 17 Mar 2019, 15:16

CAPITULO DIECIOCHO

¡¡¡¡RRRRRRIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIINNNNNNNNNNNGGGGGG!!!!
-Castillo Moulinsart, ¿En qué puedo ayudarle?
-Buenos días. ¿Es usted el capitán Haddock?
-No, soy Néstor, el mayordomo.
-Al habla el detective Fernández. ¿Podría habar con el capitán?
-Por supuesto. Manténgase a la espera.
Unos segundos más tarde se escuchó el vozarrón del capitán Haddock al otro lado del teléfono.
-Buenos días, Hernández.
-Soy Fernández.
-Pues eso, buenos días. ¿Ya saben algo?
-Le hemos encontrado.
-¡Mil millones de rayos, truenos y centellas! ¡Por fin! ¡¡¡¡Néstor, llama al profesor Tornasol!!!! ¿Dónde estaba ese grumetillo de tres al cuarto?
-Estaba en el puerto de Marsella. Le habían secuestrado. Lo encontramos muy débil. Ahora está en el hospital, pero su vida no corre peligro. Sólo necesita tiempo para recuperarse.
-¿Quién ha sido el maldito bachi-buzuk de los Cárpatos que lo ha tenido preso?
-Se mayor enemigo: Roberto Rastapopoulos.
-Ah, ese espantajo, carcamal descamisado, chafalotodo, carne de horca, alcornoque, vendedor de guano, viviseccionista y macrocéfalo de Rastapopoulos.
En ese momento entró el profesor Tornasol con su trompetilla.
-También hemos rescatado a Bianca Castafiore.
-¿A la señora Castafiore también la han encontrado? Vaya, gracias al cielo… El mundo no podía permitirse perder tal vergel de talento artístico-operístico.
-¿La han encontrado? Cuánto me alegra oír eso. Y oírle a usted, capitán… Vaya, vaya… Ya sabía yo que había algo más que amistad entre ustedes dos.
-No, no… Creo que no ha escuchado usted mi tono de ironía cuando decía que…
-¿Una heroína? Por supuesto que lo es, una luchadora única con un talento único.
-Sí, sí… Bueno… ¿Y quién dice que la raptó, Fernández?
-Mi colega ha tenido que salir. Soy Hernández ahora.
-Bueno, pues eso…
-¿Eso qué?
-¡Qué quién la raptó!
-¿A quién?
-Pues a quien va a ser, a la Castafiore…
-Ah… Pues fue Rastapopoulos, pero utilizó a su pianista Igor Wagner para hacerlo.
-¡No me fastidie! ¿El pianista? Ese sí que ha estado a punto de convertirse en un héroe nacional para los que tenemos buen gusto musical.
-No le he oído bien, pero da igual. Llamaba también para decirle que ha pedido hacer el reposo y la rehabilitación en su castillo, si usted no tiene inconveniente.
-Por supuesto que no tengo inconveniente, las puertas de mi castillo siempre están abiertas para mis amigos. Puede quedarse aquí el tiempo que necesite. Será cordialmente bienvenido.
-Perfecto. Muchas gracias. Se lo diré a la señorita Irma para que lo prepare todo. Se alegrará mucho cuando le diga que ha aceptado su petición con ilusión.
-Faltaría más, después de tantos años recorriendo el mund… Espere un momento, ¿a quién dice que se lo va a decir? ¿Oiga? ¡Oiga! Me escucha, Hernández…
La comunicación se había cortado.
-Me alegra mucho que haya aceptado acoger a la señora Castafiore aquí, en su castillo.
-No, no… está usted confundido… Fernández me ha dicho clarísimamente que Tintín le había pedido venir al castillo para…
-¡¡No me diga que también han encontrado a Tintín!! ¡¡¡Qué alegría me da escuchar esto!!!
El profesor Tornasol dio un salto y se abrazó al capitán Haddock.
-Hoy todo son buenas noticias. Si Tintín viene por aquí a visitarnos algún día podremos decirle a la señora Castafiore que nos cante su “Aria de las Joyas”… Ella estará encantada de hacerlo como muestra de agradecimiento ante su generosidad y hospitalidad.
-Pero es que… lo ha entendido mal usted. Aquí va a venir…
-¿Que ha tenido un malvivir? Pues aquí levantará su ánimo, seguro.
-Pero… Bueno, da igual.
El profesor salió de la sala y el capitán Haddock se quedó sólo.
-Ya lo entenderá cuando se dé cuenta de que es Tintín quien viene y no la Catastrafiore….
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EL ASUNTO "SMOKESCREEN"

Mensaje por zafiret » 17 Mar 2019, 15:22

zafiret escribió:
15 Mar 2019, 17:16
Sólo quedan tres capítulos. A ver si la gente se anima a proponer algún título y a aportar algún dibujillo.

Yo propongo:

-"Tintín: Acto final" ó "Tintín: Punto final"
-¡S.O.S! Secuestro
-El asunto "Smokescreen"

Ya sé que algunos suenan ridículos, pero a ver si os animáis a participar.

bien_:
Queda un capítulo. Si nadie se anima ni siquiera a proponer un título daré por finalizado el post tras la publicación del capítulo diecinueve. tintín_
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EL ASUNTO "SMOKESCREEN"

Mensaje por zafiret » 18 Mar 2019, 13:22

CAPITULO DIECINUEVE

Veintitrés de marzo. Puerto de Cannes. Cuatro y cuarto de la tarde. Dos hombres y una mujer acceden, a través de una puertecita lateral, al espacioso almacén marítimo número 2B. Allí, justo en el centro, había una caja alargada tapada con mantas.
-Bueno, pues ya estamos aquí. Y parece ser que el paquete también ha llegado puntual.
-¿Lo dudaba, jefe?
-No te hubiera pedido que lo hicieras tú si pensara que ibas a fallar, Krollspell. Dime, ¿cómo conseguiste sacarlo de Grecia?
-La estrecha vigilancia a la que estábamos sometiéndole nos permitía tenerlo controlado en todo momento. Antes de que él pusiera un pie en Grecia nosotros ya sabíamos en qué hotel de Atenas se iba a hospedar y el número de habitación. Tuvimos tiempo para intervenir su teléfono y decidimos actuar rápido cuando escuchamos la conversación en la que solicitaban su presencia en Bruselas para investigar el rapto de la cantante. Esperamos el momento justo. Liquidó la cuenta con el hotel y pudimos reducirle en el baño, justo antes de que saliera. Su perro se quedó fuera aullando lastimosamente. Esperamos a que se hiciera de noche y cuando la recepción de hotel quedó vacía lo sacamos metido en un baúl. Lo subimos a una camioneta y tuvimos que salir quemando rueda de allí, porque el chucho le olió y salió detrás de nosotros. Lo teníamos todo preparado. Fuimos al Puerto del Pireo y le pinchamos somníferos como para dormir a diez camellos. Lo metimos primero dentro de un ataúd rodeado de cadenas y luego éste dentro de una caja de madera. Y finalmente lo enviamos aquí con escala en el puerto de Marsella, camuflado junto con otros paquetes. Nada más partir el carguero del puerto contacté con usted en Halifax para darle el número del contenedor, por si quería acabar con él en su primera escala. El resto ya lo sabe… paquete retenido en Marsella unos días, oculto de la vista de todos, y entrega esta misma mañana.
-Perfecto, Krollspell. Germaine, ¿hay algo aquí para abrir la caja? Quiero comprobar en persona que ese entrometido de Tintín ha pasado definitivamente a la historia.
-Sí, en el armario de la pared hay de todo, Roberto.
-Yo cogeré lo necesario, jefe. Usted vaya hacia allí y quítele esas mantas de encima.
Rastapopouos y Germaine Kieckiens se dirigieron a la caja, apartaron las mantas y se acercaron a la tapa. Había una pegatina bastante grande pegada sobre la tapa.

Fanny Vlamynck. Almacén 2B.
Puerto de Cannes (Cannes).
180 Kg. Descarga 23/03.


Escala: Puerto de Marsella.
Tinglado 13. 136-057-012


Krollspell llegó con una palanquilla metálica y una cizalla.
-¿Y cómo solucionaste lo de Jacobs? ¿Hiciste lo que te dije?
-Sí, jefe. También salió perfecto. Nunca podrán asociarle con el rapto. Nada más llegar a Amberes fui al tinglado número 3 del puerto y esperé allí. Tal como me dijo, trajeron el contenedor desde el tinglado número 7. Cuando se fue el vehículo de transporte me acerqué al contenedor, abrí la puerta y disparé a Pierre Jacobs y al pianista.
-Matamos dos pájaros de un tiro, nunca mejor dicho. Mientras esos inútiles de la Interpol estaban pendientes del barco que llegaba a Amberes nosotros pudimos volar tranquilamente desde Vancouver hasta Marruecos. Dos cortinas de humo en una misma jugada maestra, entregamos a la justicia a los culpables que perpetraron el rapto y además desviamos la atención de nosotros. Cuando la policía marroquí fue consciente de que habíamos aterrizado en Casablanca nosotros ya estábamos en Argel disfrutando del sol y de la playa, ¿verdad Germaine?
-Cierto, Roberto.
-Bueno, jefe. Voy a abrir la caja.
Metió la palanca entre la tapa de madera y el cajón. Saltó con facilidad. Cogió la cizalla y cortó las cadenas.
-¿Listos?
-Haz los honores, Krollspell.
Cogió la palanquilla de nuevo y abrió el ataúd. La cara de los tres fue un poema.
-¡¿Cómo?! ¡¡Está vacío!!
-Es una trampa.
Krollspell soltó la palanquilla y sacó una pistola de su espalda.
-¡¡¡Manos arriba!!! ¡¡¡No se muevan!!! ¡¡¡¡Están rodeados!!!!
En unos segundos estaban totalmente rodeados de policías. Krollspell hizo ademán de apuntar hacia alguien, pero en seguida fue consciente de la desventaja en la que se encontraba.
-Tire la pistola, doctor Krollspell.
El teniente Bellier apuntaba directamente a Krollspell, quien no lo dudó y soltó la pistola. Los detectives Karaboud, Hernández y Fernández aparecieron entre las sombras revólver en mano y se acercaron hacia los tres delincuentes.
-Detective Karaboud, proceda.
Uno a uno fue poniéndoles las esposas.
-Roberto Rastapopoulos, Germaine Kieckiens, doctor Krollspell… quedan detenidos por el asesinato de Pierre Jacobs, por el rapto de Bianca Castafiore y por el rapto e intento de asesinato de Tintín…
-Yo aún diría más… Quedan detenidos por matar a uno de sus compinches y raptar a dos amigos nuestros.
El capitán Haddock apareció por un lateral del almacén. Iba empujando una silla de ruedas. Tintín, bastante recuperado, iba sentado en ella y a su derecha andaba orgulloso Milú sacudiendo el rabito. Al otro lado caminaba Martina Vandezande, quien no dejaba de cogerle la mano. Aún no tenía fuerzas suficientes para ponerse de pie, pero tenía que ser él quien hiciera justicia con su joven aprendiz. Empuñaba una pistola en su mano derecha.
-Doctora Kieckiens, queda detenida por intentar envenenarme, mil rayos. Casi lo consigue…
-Rastapopoulos, queda detenido por el asesinato de Alain Boullu.
Lo que iba a pasar a continuación no se lo esperaba nadie. Rastapopoulos salió corriendo y se refugió detrás de los detectives Hernández y Fernández.
-Sálvenme, agentes. El doctor Krollspell me ha tendido una trampa, yo no he hecho nada. Yo no tengo que rendir cuentas por ningún delito de los que se me imputa, soy inocente de todos ellos.
-¡¿Pero que está diciendo, jefe?!
-Justo antes de que aparecieran ustedes me ha confesado que asesinó a los dos raptores de Bianca Castafiore: al doctor Jacobs y al propio pianista de la cantante. Lo hizo por dinero. También me ha confesado que fue él quien raptó a Tintín y quien casi lo mata.
-Eres un traidor, Rastapopoulos. Si caigo no caeré sólo… ¡¡Te mataré!!
-Se dan cuenta, me la tiene jurada y creo que sé por qué es. Debe ser porque me guarda rencor desde lo que ocurrió en aquella isla del Pacífico hace años… Se creerá que sigo siendo aquel vulgar maleante… Es más, yo tampoco tengo nada que ver con el asesinato del niño ese de nombre impronunciable del que Tintín me acusa. Y en cuanto al intento de asesinato de Archibaldo Haddock… fue ella quien lo llevó a cabo.
-¡¿Cómo?! Pero si…
-Sí, sí… Fue ella junto con el doctor Jacobs. Ambos lo planearon. Ellos le cuidaban en el hospital y quisieron envenenarle. También por dinero, seguro.
-Pero… ¡¿Qué estás diciendo?! Todo fue idea tuya, canalla traidor.
-Dios mío, he estado conviviendo con una asesina… Seguro que también tenían pensado matarme a mí, seguro que este ataúd era para meterme dentro y enterrarme vivo…
Tintín y Haddock no salían de su asombro. Hernández y Fernández le apartaron de un empujón y le colocaron junto con los demás. El teniente Bellier no tuvo tanta paciencia.
-Es usted una sabandija asquerosa capaz de vender a su propia madre si fuese preciso con tal de salvarse usted. Es un ser repugnante y rastrero.
-No negaré que tuve algún rifirrafe con la justicia hace años, pero hace tiempo que soy un empresario honorable y legal. Dejé atrás a Roberto Rastapopoulos. Ahora tengo nacionalidad británica y soy un empresario respetable. Martina, tú eres empleada de mi galería de arte… Diles la verdad sobre mi nueva vida…
Martina Vandezande agachó la cabeza y no dijo nada, simplemente le apartó a mirada.
-A ver, Rastapopoulos… Como teatrillo está muy bien… Pero su plan tiene una… no, ¡dos pegas! La primera es que dentro del ataúd en el que me tenían preso hay camuflada un grabadora que ha registrado toda la conversación que han mantenido ustedes tres. De hecho, debe haber grabado también su patético intento de inculpar a sus cómplices para salvarse usted.
Rastapopoulos recibió las miradas de sus dos “compañeros”. Si las miradas matasen…
-Y la segunda es que Igor Wagner no está muerto. Lo interceptamos cuando intentaba huir a Brasil y nos lo ha contado todo, desde la deuda que contrajo con el casino que usted regenta bajo el nombre de Endaddine Akass hasta la suma de dinero que usted le ofreció y le pagó para que secuestrara a Bianca Castafiore.
En ese momento sí que le cambió el gesto a Rastapopoulos. Miró a Krollspell y le atravesó con la mirada.
-Eres un inútil.
-Y usted un traidor sin principios.
-Mentecato, pelacastañas.
-Tirano de pacotilla.
El teniente Bellier interrumpió esa inútil discusión.
-¿Sabe lo más triste de todo esto, señor Rastapopoulos? Que había conseguido escapar a Quèbec sin que tuviéramos ninguna pista sobre su paradero. Y todo lo estropeó usted mismo con este absurdo rapto de Bianca Castafiore.
-No tenía más remedio que hacerlo, Tenía que volver a cambiar de país y de identidad, porque a pesar de mi cambio físico “extremo” ella me reconoció durante su recital en “Le Château Frontenac”. Me hubiera denunciado a la Interpol y hubiera tenido que huir apresuradamente. Por lo menos, así tuve tiempo para organizarlo todo. Y hubiera tenido éxito de no ser por este carterista de medio pelo metido delincuente que…
-¡Precisamente ese fue su error!
-¡Claro que fue mi error! Confiar en este desecho de…
-No, no… Su error fue creer que le había reconocido, cuando no fue así. Cuando estuvo recuperada, le enseñamos fotos suyas a Bianca Castafiore, fotos de su verdadero aspecto… ¡No fue capaz de identificarle! Y menos aún lo hubiera hecho con esa melena postiza y sin bigote ni monóculo.
-Pero… Ella me miraba a cada momento y…
-Usted abrió la puerta de su propia celda, señor Rastapopoulos.
-Yo no…
-Detectives, llévense a estos tres delincuentes. Van a pasar muchos años a la sombra.
Los tres detectives los sacaron del almacén y se los llevaron en tres vehículos policiales.
El teniente Bellier y todos los policías volvieron a la comisaría. Tintín, Martina, el capitán Haddock y Milú salieron poco a poco. En la parte trasera del almacén, pegado a la pared, había un precioso coche antiguo y Néstor esperaba al volante.
-Bueno grumete, por fin tenemos a Rastapopouos entre rejas.
-Sí, por fin se hizo justicia.
-Y ahora, ¿cuándo vendrás al castillo?
-¿A Moulinsart? De momento debo centrarme en mi rehabilitación.
-Pues eso, como me dijo Hernández. Ya sabes que tienes Moulinsart a tu disposición.
-Lo sé capitán, pero voy a quedarme en casa de Martina. Haré la rehabilitación con ella.
-¿Con ella? ¿En su casa? Pero si me dijo Hernández que le habías pedido venir…
-¿Yo? Esta vez no… le juro que yo no he sido.
-Entonces… Oh, no… Cataclismo… ¡¡Catástrofe!!… ¡¡¡Castafiore!!!… Ay, madre…


FIN
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EL ASUNTO "SMOKESCREEN"

Mensaje por Bigtwin1000 » 19 Mar 2019, 18:34

aplausos_ aplausos_ aplausos_ aplausos_ aplausos_ aplausos_

Estupendo relato... amigos_

A mi me gusta tu tercera propuesta de titulo... (El asunto "Smokescreen")

Te he preparado una "propuesta" de portada... a ver si te gusta

si no hacemos otra cosa silbar_:

Imagen

bien_:

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Re: OBJETIVO: RASTAPOPOULOS 2 (Provisional)

Mensaje por Bigtwin1000 » 19 Mar 2019, 19:00

huy... "las aventuras" va en Frances

Bueno, solo es un boceto
Si te gusta lo cambiamos risa:

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EL ASUNTO "SMOKESCREEN"

Mensaje por zafiret » 31 Mar 2019, 11:45

Hola.
Para finalizar con el tema, si alguien que sepa mucho mucho de esto le pudiera cambiar el nombre a EL ASUNTO "SMOKESCREEN"...
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Re: EL ASUNTO "SMOKESCREEN"

Mensaje por Bigtwin1000 » 01 Abr 2019, 21:36

Hecho bien_:

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Re: EL ASUNTO "SMOKESCREEN"

Mensaje por nowhereman » 05 Abr 2019, 08:11

aplauso_ aplauso_ aplauso_
Enhorabuena por el relato y gracias por compartir
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((ºJº))

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Re: EL ASUNTO "SMOKESCREEN"

Mensaje por zafiret » 11 Abr 2019, 14:03

Hola.

Para acompañar la historia he pensado hacer algo diferente, a mitad camino entre los dibujos de "Contrabando de lujo" y las imágenes de "Objetivo: Rastapopoulos".
He decidido que los dibujos deberían ser otra vez a mano, pero me gusta el toque que aporta el B/N. Así que, atendiendo a la sugerencia que me hizo hace años mi amigo Jordi, he vuelto a coger el lápiz y la goma pero he aparcado los Alpino.
No voy a colgar los dibujos que estoy haciendo (ya llevo 17), puesto que si la historia no la ha seguido casi nadie los dibujos interesarán menos aún. Pero os voy a poner uno para que veáis a qué me refiero.

https://ibb.co/q5VT7kB

Un saludo. bien_:
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Re: EL ASUNTO "SMOKESCREEN"

Mensaje por Bigtwin1000 » 13 Abr 2019, 00:43

Molan... ya me gustaría a mi saber dibujar aplausos_ aplausos_

Responder

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